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Preguntas frecuentes
Lo que suele preguntar un fabricante antes de probar nada. Incluido lo que el programa no hace.
Lo primero
- ¿Qué es exactamente?
- Un programa para que una fábrica de palets pueda demostrar de qué está hecho cada palet que sale por la puerta: de qué paquete de madera salió, de qué proveedor vino ese paquete, qué certificados tiene y a qué cliente se fue.
- ¿Hay que cambiar la forma de trabajar?
- No. Son cuatro momentos que ya ocurren en la nave —llega un camión, se fabrica, se cierra el lote, se entrega— y en cada uno se tocan dos botones. Lo que no se hace es contar nada a mano: las cantidades salen del escandallo del palet.
- ¿Qué hace falta para empezar?
- Un móvil o un ordenador con internet. No hay que instalar nada ni comprar aparatos: las etiquetas se imprimen en una impresora normal y los códigos se leen con la cámara del móvil de cualquiera.
- ¿Cuánto se tarda en montarlo?
- Dar de alta la empresa son dos minutos. Lo que lleva tiempo es escribir los escandallos de los modelos que fabricáis, y eso se hace una vez: un modelo son cinco minutos.
La norma
- ¿Qué obliga exactamente la ley?
- Un palet es un envase. El Real Decreto 1055/2022 y el Reglamento europeo 2025/40 obligan a documentar de qué está hecho cada envase que se pone en el mercado y a poder retirarlo si hace falta. En la práctica: saber qué madera lleva cada lote y a quién se la vendiste.
- ¿Imprime la marca NIMF-15 del tratamiento térmico?
- No, y no debe. Esa marca está regulada aparte y solo la puede emitir quien está registrado para ello. Cualquier programa que diga que te la imprime te está mintiendo.
- ¿Y el reglamento de deforestación (EUDR)?
- Es una norma distinta de la de envases. Si os aplica, hay que guardar el origen con las coordenadas de la parcela de donde salió la madera —no del pueblo, de la parcela— y esas las tiene que dar el proveedor. El hueco está hecho en la aplicación por si acaso.
- ¿Vale un expediente en PDF generado por el programa?
- Es lo que preguntamos nosotros también. Hoy el expediente sale en PDF con la composición, los metros cúbicos, la procedencia y los certificados. Si en vuestro caso hace falta que lo firme alguien, decídnoslo: la firma electrónica es un trabajo aparte y conviene saberlo pronto.
Los datos
- ¿Quién puede ver lo nuestro?
- Solo quien vosotros deis de alta. El aislamiento entre empresas no lo hace la pantalla: lo hace la propia base de datos, que no entrega los datos de otra fábrica aunque alguien conozca su identificador.
- ¿Se puede borrar o cambiar algo a escondidas?
- No. Una entrada equivocada se anula con un motivo escrito, y queda. Quién tocó qué y cuándo lo apunta la base de datos sola, y desde la aplicación no hay manera de borrar ese registro. Sin eso, corregir un dato a mano no valdría de nada.
- ¿Qué pasa con un lote ya cerrado?
- Se congela. Si mañana cambiáis el escandallo de un modelo, los lotes de ayer siguen diciendo lo que llevaban de verdad. Es lo que hace que el expediente valga algo dos años después.
- ¿Y si las cuentas no cuadran?
- El sistema se niega a cerrar el lote y dice qué falta. No hay un botón para cerrarlo igualmente: hay que arreglar los datos. Es a propósito.
Lo práctico
- ¿Cuántas personas lo pueden usar?
- Las que hagan falta. Hay dos papeles: operario, que hace el trabajo del día —entradas, fabricación y entregas—, y administrador, que además toca los ajustes y el catálogo. Cada uno entra con su cuenta, que es lo que hace que el registro de cambios diga quién hizo cada cosa de verdad.
- ¿Funciona en el móvil?
- Está pensado para el móvil antes que para el ordenador. Se instala en la pantalla de inicio desde el propio navegador y funciona como una aplicación, sin pasar por ninguna tienda.
- El certificado de metales pesados llega semanas después del camión. ¿Eso es un problema?
- No. La entrada se registra el día que llega el camión y el certificado se adjunta cuando llegue, buscando el paquete por su código. Aparece automáticamente en todos los lotes de palets que usaron esa madera.
- ¿Cuánto cuesta?
- Todavía no hay precio publicado: estamos entrando fábrica a fábrica y hablándolo con cada una. Escríbenos y lo vemos.